sábado, 7 de septiembre de 2013

CAUSAS DEL SANGRADO EN LOS PRIMEROS MESES DEL EMBARAZO
El sangrado durante el primer trimestre del embarazo es muy común, de hecho cerca del 25% de las embarazadas sangra en algún momento de la gestación y sólo 15% se pierde en forma de aborto. Las causas del sangrado pueden ser o no debido al embarazo, como se describe a continuación.

CAUSAS DEL EMBARAZO (OBSTÉTRICAS)
Sangrado de implantación. Es una causa frecuente de sangrado que no suele tener ningún tipo de problema. En condiciones normales, la fertilización ocurre en la trompa de Falopio, unos 14 días luego del primer día de la regla, el embrión pasa cuatro días en ésta y al quinto día se muda para el útero, entra en contacto con el endometrio (que es su parte más interna) y penetra en él buscando un vaso sanguíneo para nutrirse y continuar su vida intrauterina. Esta penetración produce el llamado sangrado de implantación, que suele ocurrir en una fecha cercana a la esperada de menstruación y, en algunos casos, puede ser intensa y simular una regla.
Cambios hormonales. En condiciones normales, después de la ovulación se forma el cuerpo amarillo, que es el encargado de producir cantidades elevadas de progesterona al principio del embarazo, para evitar que el endometrio se descame en forma de menstruación. En ocasiones los niveles hormonales no son elevados o hay zonas del endometrio que no responden bien y parte de ese endometrio descama y produce un sangrado que generalmente es escaso.
Hematomas entre decidua y trofoblasto. La decidua es la estructura que se forma en el útero y la que se pone en contacto con la placenta. EL trofoblasto es el tejido que forma la placenta. En el sitio en que ambos se unen al comienzo del embarazo y sobre todo cerca del orificio del cuello, se produce este sangrado que suele ser escaso, tipo manchas y donde se suele formar un hematoma. El sangrado puede persistir hasta el tercer mes de la gestación, pero siempre es escaso.
Las tres entidades antes mencionadas explican porque algunas mujeres creen tener menos tiempo de gestación, debido a que consideran el sangrado como la última regla, cuando en verdad ya tiene un mes o más de embarazo.

CAUSAS QUE NO SE DEBEN AL EMBARAZO (No Obstétricas)
Lesiones del cuello del útero. Las más frecuentes son las inflamaciones, el cáncer y los pólipos, estas lesiones pueden producir sangrado que suele ser escaso y que se soluciona cuando se trata la causa que lo origina. Rara vez afectan el embarazo, a menos que se trate de un cáncer avanzado que requiera la extirpación del útero.
Fibromas uterinos. Estos son tumores benignos que pueden estar en varias partes del útero. Cuando se localizan cerca del endometrio y tienen un pedículo, se pueden asomar en la vagina y como tienen muchos vasos sanguíneos pueden sangrar con facilidad. Generalmente no tienen tratamiento y lo que se hace es evitar el coito, que usualmente estimula el sangrado. La mayoría de ellos se expulsan simultáneamente con el nacimiento y expulsión de la placenta y no hay que hacer más nada.
Trauma genital. Sobre todo el que ocasiona el pene cuando choca con el cuello del útero, que está al final de la vagina, puede ocasionar un sangrado escaso a moderado que suele ocurrir luego del coito o al día siguiente y evoluciona sin problemas. En estos casos se debe hacer un control ginecológico para descartar problemas como infecciones, pólipos, etc.


DESPRENDIMIENTO PREMATURO DE PLACENTA
Es la separación de la placenta (el órgano que alimenta al feto) de su adhesión a la pared uterina antes de dar a luz al bebé.
Causas

  1. La causa exacta del desprendimiento prematuro de la placenta puede ser difícil de determinar.
  2. Las causas directas son poco comunes, pero abarcan:
  3. Lesión en el área ventral (abdomen) a raíz de una caída, un golpe en el abdomen o un accidente automovilístico
  4. Pérdida súbita del volumen uterino (puede ocurrir con la pérdida rápida del líquido amniótico o después del parto de un primer gemelo)

Entre los factores de riesgo se pueden mencionar:

- Trastornos de la coagulación de la sangre (trombofilias)
- Tabaquismo
- Consumo de cocaína
- Diabetes
- Beber más de 14 tragos de alcohol por semana durante el embarazo
- Presión arterial alta durante el embarazo (aproximadamente la mitad de los casos de desprendimiento prematuro de placenta que llevan a la muerte del bebé están asociados con hipertensión arterial).
- Antecedentes de desprendimiento prematuro de placenta
- Aumento de la distensión uterina (puede ocurrir con embarazos múltiples o un volumen muy grande de líquido amniótico)
- Gran número de partos anteriores
- Edad avanzada de la madre
- Ruptura prematura de membranas (la bolsa de agua se rompe antes de las 37 semanas en el embarazo)
- Miomas uterinos

El desprendimiento prematuro de la placenta, que incluye cualquier separación de la placenta previa al parto, ocurre en aproximadamente 1 de cada 150 partos. La forma grave, que puede provocar la muerte del bebé, se presenta únicamente en alrededor de 1 por cada 800 a 1,600 partos.
Síntomas

- Dolor abdominal
- Dolor de espalda
- Contracciones uterinas frecuentes
- Contracciones uterinas sin ninguna relajación de por medio
- Sangrado vaginal


Pruebas y exámenes
Los exámenes pueden abarcar:

- Ecografía abdominal
- Conteo sanguíneo completo
- Monitoreo fetal
- Nivel de fibrinógeno
- Tiempo parcial de tromboplastina
- Examen pélvico
- Conteo de plaquetas 
- Tiempo de protrombina
- Ecografía vaginal


Tratamiento
El tratamiento puede incluir administración de líquidos a través de una vena (vía intravenosa) y transfusiones de sangre. Igualmente, se hará un control cuidadoso de la madre en búsqueda de síntomas de shock. Se vigilará al feto en busca de signos de sufrimiento fetal, que incluye frecuencia cardíaca anormal.
Se puede necesitar una cesárea de emergencia. Si el bebé está muy inmaduro y hay sólo un pequeño desprendimiento de placenta, la madre puede ser hospitalizada para observación minuciosa y se le puede dar de alta a los pocos días si su estado no empeora y cualquier sangrado se detiene. Si el feto está lo suficientemente desarrollado, se puede practicar un parto vaginal si es seguro para la madre y el niño; de lo contrario, se puede hacer una cesárea.

PLACENTA PREVIA
Es un problema del embarazo en el cual la placenta crece en la parte más baja de la matriz (útero) y cubre toda la abertura hacia el cuello uterino o una parte de ella. La placenta crece durante el embarazo y alimenta al feto. El cuello uterino es la abertura hacia la vía del parto.
Causas
Durante el embarazo, la placenta se desplaza a medida que el útero se estira y crece. A comienzos de embarazo, es muy común que la placenta esté en la parte baja en el útero, pero a medida que el embarazo continúa, la placenta se desplaza hacia la parte superior de éste. Hacia el tercer trimestre, la placenta debe estar cerca de la parte superior del útero, de manera que el cuello uterino esté despejado para el parto. Algunas veces, la placenta cubre parcial o totalmente el cuello uterino, lo cual se denomina placenta previa.
Existen diferentes formas de placenta previa:

  1. Marginal: la placenta está al lado del cuello uterino pero no cubre la abertura.
  2. Parcial: la placenta cubre parte de la abertura cervical.
  3. Completa: la placenta cubre toda la abertura cervical.

La placenta previa ocurre en 1 de cada 200 embarazos y es más común en mujeres que tienen:

- Un útero anormalmente formado
- Muchos embarazos previos
- Embarazos múltiples (gemelos, trillizos, etc.)
- Cicatrización del revestimiento del útero debido a antecedentes de embarazo anterior, cesárea, cirugía o aborto
Las mujeres que fuman o tienen niños a una edad avanzada también pueden tener un mayor riesgo.